¿QUÉ FUE LA MISA DIABLA?

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Poeta era el diablo, pero...
El diablo santo

Entrevista: Juan Carlos Rodríguez
Fotos: José Carlos Orrillo

Luego de la performance poética lA mISA dIABLA, perpetrada dentro del marco de recitales Poesía de Miércoles, conversamos con David Novoa para profundizar en este evento cultural que, justamente, fue el último del 2009 en Trujillo y que aportó con una gran dosis de belleza y locura a la escena artística local.

David, por el nombre lA mISA dIABLA imaginamos una alegórica mesa negra o satánica pero nos encontramos con lo contrario: con que el nefasto personaje que recreas se va transformando – a través de sus canciones y poemas- en una especie de santo...
Exacto. Esa es la tónica que me compartió mi maestro el profesor Jorge Chávez Peralta: ejercer el arte como un proceso de elevación a través de la Belleza. Por eso empiezo mis trabajos con la expresión más baja y terrena y la dinámica de la obra me va guiando hasta la cúspide de un sentir exhultante, liberador. Éste ha sido siempre mi sueño con la Poesía –si Ella lo permite-: vibrar con Ella, ser Ella y despegar...

¿Despegar hacia dónde, David?
En realidad hacia uno mismo ¿no? Porque qué es el arte sino un camino de experiencias profundas, fascinantes y siempre transformadoras. Y me refiero, claro, al sagrado misterio de la Poesía cuando digo esto. Yo no he calzado muy bien dentro de las religiones institucionalizadas; sin embargo, la Gran Inteligencia Universal sabe cómo guiarnos hacia nuestro propio desarrollo interior y la Poesía, que es uno de sus caminos, es el mío.

Tu carga religiosa se ha hecho cada vez más evidente, David.
Claro. Admito que lo único que realmente me hace sentir bien es la Religión. Es que me deleito en el goce religioso: religión viene de religare que quiere decir re-ligar, volver a ligar, volver a unir al hombre con Dios. Me gusta creer en Dios, me gusta sentirlo, me gusta serlo, me gusta negarlo, me gusta extrañarlo. Todo es con Él. En las religiones institucionalizadas te dicen lo que tienes que creer, pero la Poesía –la sagrada Poesía- sólo te inspira a ser libre, sincero, armonioso; osea –como todos guardan su libertad para las juergas de fin de semana, como todos esconden su sinceridad mientras la circunstancia les convenga y como todos disuelven su armonía personal en la brutalidad de la masa-, lo único que te dice la Poesía es SÉ TÚ MISMO. Y ¿qué es más bello que eso? ¿qué es más poético que ser genuino?

¿Pero qué tiene que ver toda esta moralidad con la Poesía?
“Moralidad”, qué malo... jajajaj ¡Todo! ¡Todo tiene que ver! La Poesía no es entretenimiento, no es el circo de la payasería verbal donde cada poeta trata de enrevesarse más, no son técnicas literarias. Es un misterio viviente, un organismo invisible que tiene repercusiones en nuestro ser. Le llamamos La Tradición Poética de la Humanidad. Y allí, en este insondable cúmulo energético, divino y sensible, se han impregnado las revelaciones, el magnetismo, los sueños y los hallazgos de todos los poetas de la historia desde el primer homínido asombrado ante los sonidos de su voz hasta las más sublimes emanaciones del Dante, de Baudelaire, de Holderlin. Todos los cantos vibran en Ella, todos los ideales nacen de Ella, todos los sueños la forman: ¡es Ella!, ¡la Gran Alma nacida del sacrificio de millones de almas disueltas en Ella! ¡el Alma de la Belleza! Una diosa, literalmente hablando. Ante esta Presencia podrás ser un monstruo, podrás ser un ángel, eso no le importa a la Poesía, pero tienes que ser tú: la belleza misma de la creación, la Vida, lo que somos todos, ¿no?
(El poeta queda mirando intensamente un punto neutro de la sala. Lo interrumpo).

...¿Y qué fue exactamente lA mISA dIABLA, David?
Fue una performance que hicimos el pianista Carlos Paredes Abad, el guitarrista Víctor El Chupo Masías y yo en "Poesía de Miércoles", los recitales que se organizan semanalmente en el Chaska...

¿Pero qué es lA mISA dIABLA?
En esencia es un ritual de amor, una ceremonia poética con canciones y discursos que empiezan manifestando la neurosis del mundo en el que vivimos y que, sin embargo, terminan invocando poéticamente al amor. Tiene su génesis en los trabajos que he ido realizando a lo largo de estos años, considerando que la Poesía no es sólo literatura sino vivencias orgánicas, mágicas, suprarracionales cuyo paso por nuestro ser queda grabado en palabras y visiones majestuosas, rachas de vertiginosa lucidez, aparente locura...

Nos la explicas un poco, ¿por favor?
Claro. Mi personajes es alegóricamente un shamán porque, aunque no soy un shamán, lo que hacemos en la misa es casi lo mismo: la potenciación y la transformación de la energía a través de nuestras invocaciones: el shamán hacia las potencias de la naturaleza, el poeta hacia el Estro Poético. Con esta energía activada –en el caso del primero a través de sus técnicas arcaicas, del segundo a través de la verbalización de palabras hermosísimas- florece la armonía, la belleza , la verdad. En la misa empezamos por el diagnóstico de la condición humana en nuestro medio, la que es negativa, superflua, apática, y atravesando todo este ritual pagano -que empieza confrontacional y concluye devocional- se culmina en un remanso de alegre y profunda belleza.

Pero ¿porqué el nombre de mISA dIABLA?
Primero porque siendo un ritual de amor se trata precisamente de unir -el amor une, el odio separa ¿no?-, y en ella se funden las voces anímicas y mentales que han forjado culturalmente la peruanidad: Nuestra voz prehispánica naturalista, panteísta, relajada, femenina y maternal –grabada en nuestros genes y en nuestro subconciente-, y la voz de occidente que vino con los españoles hace 500 años y que ahora, en su etapa de decadencia mundial, es la voz de la neurosis, del consumismo egoísta, de la tecnología y del escepticismo: la voz de los conquistadores, la voz masculina. Estas visiones que son las que rigen nuestra convivencia todos los días, aún no se han fusionado armónicamente. Todavía no somos un cuerpo unitario. Todavía somos el odio. Todavía, a pesar del tiempo transcurrido, lo occidental cree tener tener supremacía sobre lo indígena, la imposición traumática de la religión monoteísta y la mentalidad científica tecnolátrica sigue siendo un padecimiento psicológico que los peruanos –amantes de los mitos, las leyendas y la magia- sufrimos en el fondo. A la gran nación mestiza de la costa, que ha sido transculturada desde hace cinco siglos, le falta la voz que brote desde su alma, la visión profunda que una a las culturas que son su padre y su madre, occidente y América prehispánica. Por eso todo es al revés en lA mISA dIABLA: las minúsculas son mayúsculas y las mayúsculas minúsculas, invertimos, reequilibramos el sistema de cosas. La herencia de la cultura occidental, que tanta autopublicidad se hace en los medios y que se ha cristalizado como el summun del stablishment, aparece en sus facetas más sombrías y degradadas, y la visión que desde el mundo prehispánico yace en la oscura morada de nuestro subconciente, y que es nuestra desacreditada cultura ancestral, nos inspira a verbalizar la oración final donde queda de manifiesto que todo es sagrado, que a diferencia de esta actual sociedad desacralizada, los antiguos reinos del Perú estaban sintonizados con los grandes flujos naturales, que son esencialmente divinos y que su visión de Dios, cargada de elementos zoomorfos, era válida y hermosa y te conectaba realmente con el misterio de la vida.
No quiero entrar en detalles para mantener un poco la curiosidad respecto a la performance, pero básicamente eso es lA mISA dIABLA: y su nombre proviene justamente de esta dicotomía: misa por los rituales de la más grande institución religiosa de la cristiandad, el catolicismo, y diabla porque para esta institución prejuiciosa y temerosa, nuestros antiguos y su religión naturalista con imágenes de pumas y serpientes, éramos el diablo. Jajjaja. Nosotros éramos el diablo para estos españoles que robaron y asesinaron a millones en la literal violación histórica que dio nacimiento a nuestro país el que, como buen bastardo, se odia a sí mismo. El separado, el dividido, el acomplejado Perú ahora uniéndose a través del remezón conciencial de la Belleza. Eso es lA mISA dIABLA.

¿Entonces la Poesía es la Voz de estas dos vertientes históricas que aún nos siguen formando?
Sí.

¿Pero cómo así?
La Poesía es belleza, claro, pero mira qué atributos mágicos posee la belleza: atrae, estimula, inspira. Observa a una mujer muy, pero muy bella y dime si no te exaltas, sino te quieres unir, aunque sea platónicamente, a ella. Ahora dime qué sentirá el poeta en esos momentos de éxtasis donde el Estro Poético, la llamada inspiración, lo transporta a los reinos de belleza eternal donde la gota de amor que sentiste en esta vida se levanta en océanos, donde un suspiro de anhelo divino crece hasta hacerse tormentas que arrasan con toda la oscuridad y pequeñez de tu alma. Esa belleza mágica, ese conocimiento plástico, intucional que mora en la Poesía inspira a los hombres a su natural elevación, los transporta a los reinos psicológicos del ensueño y del ideal y va moldeando su sensibilidad y va repercutiendo en su existencia... al final, los héroes son poetas que no escriben sino con actos justicieros sus arrebatos de Belleza y las grandes gestas heroicas, sociales, épicas de la humanidad hacen oír sus primeros balbuceos en las visiones que anticipadamente perciben los poetas y a las que ellos le van dando voz...

Luego de lA mISA dIABLA, ¿qué planes, David?
Planes, planes no muchos, pero como siempre hartos sueños y harto vacilón creativo. Este 26 de febrero en la noche haré una performance en la Plazuela El Recreo que se llamará SOY USTEDES; en estos días también, en la Facultad de Comunicación de la UPAO, venimos grabando el audio de lA mISA dIABLA para el video que realizaremos con Fernando Torres Salvador; además con mi socio, el empresario Víctor Castillo de Villa don Teo, estamos construyendo el Zoológico de Trujillo a partir de mi refugio para animales silvestres...

Finalmente David, ¿algún comentario, invitación?...
Sí, claro, invito a todo el mundo a los recitales de Poesía de Miércoles en el Chaska, en San Martín 543. Allí estamos los poetas de Trujillo pelando el cable todos los miércoles a partir de las siete y media de la noche. Hay un ambiente simpático de camaradería, sencillez y harta, harta Poesía. Ya han venido escritores de otras partes, se presentan los mayores poetas del medio junto a los jóvenes, además de la música que nos acompaña siempre y videos, performances, entusiasmo, creatividad. Vayan a darse un baño de edificante relax, a ver y oír cosas nuevas...
¡Y quiero agradecer también! Primero a Carlos Paredes Abad, excelente amigo y maravilloso pianista que sostuvo con su magia sonora toda lA mISA dIABLA y que soportó mi obsesiva necesidad de ensayar hasta de madrugada; al Chupo, Víctor Masías, porque me salvó aportando con su locura, su furia y su presencia; a Fernando Torres Salvador por su sensibilidad y su destreza técnica en el video final de la misa; a Omar Forero por la amistad de siempre y el video inaugural; a José Carlos Orrillo, mi hermano de mil andanzas por acompañarme con sus fotos y sus terribles y talentosas canciones; a Lucho Quintanilla de La Industria y a Miki Urbina del canal 35 por su apoyo en los medios; a los locos organizadores de Poesía de Miércoles: el poeta César Olivares y el cuentista Jorge Tume, que dan el ejemplo con su entusiasmo y su perseverancia, y al periodista Omar Aliaga Loje, que nos ha abierto fraternalmente las puertas de su bar bohemio -El Chaska- donde nos reunimos todos los miércoles a poetizar.
También a mi hermano, el guerrero chanka, Santiago Salazar Mena -el Shogayo- cuya increíble nobleza auxilia siempre mis temeridades, a Juan Carlos Rodríguez, el Cabubi, por los excelentes flyers de lA mISA dIABLA, a Patty y a Franco Naqsbandi por los ricos vinos y a mi querido hermano Luis Manuel Novoa, director de la Comisión por el Arte y la Cultura de mi pueblo natal, Casa Grande, quien se rompió el lomo para concretar este proyecto y otros en los que me adentro.
Y por último mis agradecimientos especiales al profesor Jorge Chávez Peralta, mi maestro, quien estimuló desde la infancia en mí este sincero anhelo por la Verdad, a mi gran amigo el curandero Jorge Flores Aráoz quien aportó incluso con un importante fragmento de la misa, a los maravillosos artistas que vinieron desde las Limas, el poeta Florentino Díaz y la grácil bailarina Laura de Ahumada. Y por último les dedico esta diablura al gran amor de mi vida , mis locos, espectaculares y sufridos padres: La Pita y el Luchón quienes me han soportado tanto, que no sé si homenajearlos o pedirles perdón. Jajjajaja.
Un abrazo! Nos vemos los miércoles de Poesía en el Chaska!!!

David, una última pregunta... ¿realmente estás loco?
Jajjaja. No sé... pero prefiero la cordura de saberme loco, a la locura de creerme cuerdo.

Gracias, David.






EXPEDIENTE PARA EL NUEVO JUICIO

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Tal como lo han señalado Robert Alter (Partial Magic), Patricia Waugh (Metafiction) y Linda Hutcheon (A Poetics of Postmodernism) una de las principales características de la postmodernidad es el trabajo paródico en la literatura. Pues bien, éste es el aporte central de Expediente para Nuevo juicio del poeta peruano Bethoven Medina Sánchez. En efecto, el poemario en principio nos ofrece con brechtiano distanciamiento los materiales y métodos con que construirá su tejido verbal, materiales que son lanas de colores (recordemos aquí las correspondencias baudelerianas) o posiblemente un poético y actual quipu para armar e interpretar contemplando como el poeta nos sugiere la Cruz del Sur bajo la bellísima noche andina. Y entonces comienza el expediente o mejor dicho la parodia de un expediente judicial o testimonial donde se enjuicia la historia del Perú –usando el tono protocolar- y simultáneamente se narra una experiencia erótica –entretejiendo ambos discursos: Atahualpa haciendo el amor como nosotros. Y de este modo hay una traslación temporal, del pasado al presente (y al futuro) y viveversa, desde los días de la captura y ejecución del último Inka, hasta nosotros (descendientes de Wiracocha) y la cotidianidad de hoy: Los domingos a misa / y después cebiche con un par de cervezas; pero todo esto fue y es interpretado desde la poesía: Las retamas comentaron el incidente con las mariposas. Como en sus antecesores Antonio Cisneros (Cometarios Reales) o Tulio Mora (Cementerio General) la historia deviene poesía, sólo que quizá la contribución personal de Medina Sánchez esté en su verosimilitud auténticamente mestiza aunque de neta filiación india: Ellas, son llevadas a la Capital, de sirvientas./ Hacen el amor sin besarse en la boca; lo que no es óbice para logros de alta poesía en términos occidentales: La garúa caía / y la noche asentaba sus manos de gata /sobre la delicada piel de moras maduras.
Finalmente lo que parece querer recalcar el poeta es la vigencia de una cultura y de una utopía: la andina, la cual estaría vigente en algun lugar del alma nacional, por eso la última conclusión de este Expediente reza: Reviva el Nuevo Inka. Así sea.

Róger Santiváñez
(Collingswood, orillas del río Cooper, New Jersey)